Un Pueblo Histérico
Los judíos nunca se atrevieron a acercar el "espejo transparente" —si se puede decir— ofrecido a ellos por el psicoanálisis freudiano, un prisma a través del cual ellos afirman ver a toda la Humanidad, pero que, en un análisis más cercano, arroja mucha más luz sobre la neurosis específica del judaísmo. El psicoanálisis, como el marxismo, es en efecto una "ciencia" judía y un producto del cerebro de un intelectual judío. Era por lo tanto lógico preguntarse cómo este "descubrimiento" freudiano corresponde a cualidades específicamente judías. La respuesta no era evidente, y requirió la lectura y el análisis de cientos de libros de toda clase para comprender que el asunto del incesto era punzante en la producción literaria del judaísmo, y que estaba lejos de ser un asunto puramente teórico. Las madres judías aman mucho a sus hijos, como es bien sabido, pero categóricamente el incesto, real o supuesto, está en el origen de una conocida enfermedad mental llamada "histeria", que, como por azar, llamó tempranamente la atención de Freud mientras él estaba desarrollando sus teorías.
A partir de allí, los paralelos entre judaísmo y la patología histérica fueron completamente naturales, y es muy sorprendente constatar que punto por punto el judaísmo se calca perfectamente con esta enfermedad: histrionismo, depresión, angustia permanente, paranoia, introspección, egocentrismo, amnesia, manipulación, mitomanía, ambivalencia identitaria, delirios proféticos, ambigüedad sexual, etcétera. Todo está allí. Freud, como un buen judío, simplemente proyectó los rasgos de una comunidad específica sobre el resto de la Humanidad. En realidad, no hay ningún "complejo de Edipo" del que hablar sino mejor dicho un "complejo de Israel". De hecho, los judíos no parecen realmente dispuestos a hablar del tema del incesto.
Por otra parte, todos los psiquiatras mencionan: La mujer histérica tanto quiere un niño de su padre o de su doctor que ella puede persuadirse de que ella está embarazada por uno de ellos y así desarrolla un "embarazo nervioso". O se constata que todos los escritores judíos usan el mismo término para referirse a la venida de su Mesías, a saber, el "alumbramiento" del Mesías. La comunidad judía entera, usted lo ha entendido, es "la esposa de Dios" (la Shejiná de los kabalistas) quien se supone que algún día dará a luz al Mesías, y así la totalidad de la judería en efecto sufre de un "embarazo nervioso" no muy distinto del que se encuentra en las mujeres histéricas.
Karl Kraus, el periodista judío austriaco que no estuvo de acuerdo con Freud, escribió sarcásticamente: "El psicoanálisis es la enfermedad mental que pretende ser el remedio". Pero la correcta y mejor fórmula puede ser declarada en once palabras: "El judaísmo es la enfermedad que el psicoanálisis ha pretendido curar".
La Revolución Sexual
Después de Freud vinieron otros pensadores judíos que elaboraron una simbiosis entre la doctrina freudiana y el marxismo. Wilhelm Reich primero y luego Herbert Marcuse: la revolución socialista debía ser también una revolución sexual. Según ellos había que destruir a la familia patriarcal y "liberar la sexualidad". Fueron sus teorías en gran parte las que inspiraron la revuelta estudiantil de Mayo del '68 en el curso de la cual los agitadores judíos (Geismar, Cohn-Bendit, Krivine, etc.) una vez más jugaron un rol crucial. Los años '70 vieron una nueva ola de freudo-marxismo, y mujeres judías estuvieron en la vanguardia (como Gisele Halimi y Elisabeth Badinter en Francia y Bella Abzug, Betty Friedan y Gloria Steinem en EE.UU.). Fue en esa época en que se aprobaron una serie de leyes inspiradas por los judíos, una tras otra, diseñadas para disolver la familia. En Francia, a la ley promovida por Neuwirth que legalizó la píldora anticonceptiva (1967) la sucedió el cuestionamiento de la autoridad del padre como jefe de familia (1970), luego el divorcio por consentimiento mutuo (1974) y la despenalización del aborto promovido por la "sobreviviente del Holocausto" Simone Veil (1975). Una gran ola de películas pornográficas acompañó a esta "liberación" desde los valores tradicionales de la familia. Aquí estamos obligados a notar que los productores y directores de cine judíos desempeñan un papel muy importante en la industria pornográfica (vea La Mafia Juive [La Mafia Judía], 400 páginas, 2008). Paralelo a esto, el concepto freudiano de la bisexualidad favoreció la aceptación de la homosexualidad.

Fin del extracto
Los judíos llevan a cabo campañas incesantes para culpar a todos los blancos por la esclavitud, cuando ellos fueron los primeros en traficar esclavos negros, para culpar a los "gentiles" por el colonialismo, cuando ellos son expertos en robar territorio, para culpar a los no-judíos por el saqueo al Tercer Mundo, cuando son las corporaciones judías quienes devastan y vacían al Tercer Mundo. Y repiten cientos de miles de veces la falacia de Auschwitz.
El objetivo judío es poner al adversario (toda la humanidad) a la defensiva, y conseguir ponerla de rodillas, no mediante la violencia (aunque la ejercen por sadismo), sino a través de la culpa. Esperan que, "cuando los Judíos sean los únicos que conservaron su fe y sus tradiciones", finalmente sen reconocidos como el pueblo elegido de Dios.
Su "misión" (y los Judíos utilizan con frecuencia el término "misión") es desarmar a los demás pueblos para disolver todo lo que no sea judío o no esté controlado por judíos, y para "moler" a las sociedades transformándolas en un "polvo" que servirá como base para la fabricación de una nueva identidad sin utilizar la fuerza, y por lo tanto luchan por una "paz" falsa "universal entre los pueblos" sin identidades "divisionistas". Una de las herramientas que promocionan continuamente con este fin es la droga (Hollywood, TV, Radios, Etc.)
Como su profeta Isaías dijo : "El lobo habitará con el cordero, y el tigre con el cabrito descansará, el león y el carnero vivirán juntos, y un niño pequeño los conducirá" ( Isaías 11 : 6-9 ) .
El Mesías, que "vendrá de Israel" y que esperan hace tres mil años, "se establecerá de nuevo en el reino de David" y "dará a los Judíos el imperio sobre la Tierra" . Algunos textos judíos lo describen y piden expresamente.
Los Judíos trabajan continuamente en esta campaña, en cualquier sociedad, con el fin de promover la unificación del mundo - y por lo tanto también para acelerar la llegada de su Mesías prometido y anhelado . La propaganda es una especialidad judía , y no es casualidad que los Judíos hayan cooptado todos los medios de comunicación.
En sus manos, los conceptos de "tolerancia " y "derechos humanos" se convirtieron en armas muy eficientes de culpabilidad contra los blancos, los judíos establecen acusaciones falsas e injustas contra las culturas de las mayorías. De hecho, no es gracias a los nombres judíos o la apariencia física judía como mejor podemos reconocer a lo Judíos, sino más bien observando lo que escriben y dicen donde quiera que estén en la tierra.
UNA MÁQUINA DE GUERRA CONTRA LA HUMANIDAD
De hecho, los únicos resultados tangibles de esta moral de presunta "liberación" fueron la desmoralización sistemática y la criminalización del hombre blanco o no judío, a quien se denunció sin evidencias incansablemente mediante el cine, la literatura y la historia (revisada por judíos) culpándolo de todos los males del planeta e incluso de la caída de Occidente.
El atractivo de igualitarismo - como se pretende por la judería - tiende a nivelar las diferencias étnicas y las identidades provocando una lenta y segura destrucción.
Yitzhak Attia , director de seminarios de lengua francesa en el Instituto del Holocausto (el holocuento judío) Yad Vashem en Tel Aviv , escribió en la revista Israel :
"Incluso si la razón nos dice, aún gritando con toda su fuerza, la absurdidad misma de esta confrontación entre el pequeño e insignificante pueblo de Israel [toda la judería mundial] y el resto de la Humanidad... tan absurda, tan incoherente y tan monstruosa como pueda parecer, estamos involucrados en una estrecha lucha entre Israel y las Naciones que no puede ser sino genocida y total porque lo que está en juego son nuestras respectivas identidades" ( Abril de 2003)
Ha leído bien: Entre el pueblo judío y el resto de la humanidad, la lucha sólo puede ser "genocida y total". La "paz" que Israel busca es el "genocidio" de los no-judíos, una orden de ejecución para toda la humanidad - a excepción aquellos a los que se les permita vivir como esclavos.
- Dato: Monsanto, una corporación judía, trabaja para aniquilar a la humanidad mientras los judíos se alimentan con comida "Kosher", diseñada sin químicos tóxicos para los judíos. La industria farmacéutica (bajo control judío) con sus vacunas y "medicamentos", al igual que Monsanto, trabaja para producir cáncer, infertilidad y muerte, mientras los judíos acuden a médicos naturistas ("de la colectividad").
El asunto es saber si la agresividad del judaísmo puede ser neutralizada, a fin de salvar a la Humanidad de sus males, males que son aún más graves que el marxismo, el fascismo, el psicoanálisis y la ideología sionista. Primeramente, debemos afrontar los hechos: Después de todos estos siglos de malentendido mutuo, el anti-judaísmo fracasó en resolver la "cuestión judía". El hecho es que los judíos se alimentan del odio que ellos mismos han suscitado entre los pueblos del mundo entero. Este odio, hay que saberlo, es indispensable para su supervivencia genética y espiritual. Esto ha permitido que ellos durante muchos siglos hasta ahora cierren filas dentro de su comunidad contra un enemigo externo, mientras que otras civilizaciones han desaparecido definitivamente.
Por su parte, los rabinos no ahorran ningún esfuerzo para asegurar a los judíos que la judeidad está escrita en sus genes, y que entonces hasta un judío renegado sigue siendo un judío, y que por lo tanto es absolutamente inútil intentar abandonar la comunidad-prisión judía.
El judaísmo es en efecto una prisión. Pretender que un judío no puede jamás dejar de ser judío es trabajar a favor de la supervivencia de la judería.
Fuente: bwnargentina